Mar 20 Mar 2007
VIAJE A NINGUNA PARTE
Posted by Luis Leante under Español
Hay libros que superan la propia definición del género al que pertenecen. Éste es, sin duda, el caso de El viaje a ninguna parte, novela que Fernando Fernán Gómez escribió cuando ya era un actor-escritor-bohemio sexagenario.
Este libro es más que una novela al uso. Conforme uno avanza en su lectura, tiene la sensación de estar viendo un documental en blanco y negro sobre el mundo de la farándula y la España profunda y contradictoria de la que podemos avergonzarnos y sentirnos orgullosos en la misma medida. La descripción de lugares, personajes y situaciones convierte esta novela en un retrato en sepia de una época que marcó profundamente a este país. Sus diálogos magistrales podrían haber sido grabados, magnetófono en mano, en las plazas de los pueblos, en los caminos, en las pensiones y en las tabernas más sórdidas de nuestro pasado reciente.
Este retrato realista de lo sórdido y lo mágico ayuda a profundizar en algunos aspectos del ser humano, del arte y del “progreso”. Tal vez este libro debería estar incluido, si no lo está ya, en los programas de las escuelas de arte dramático, en los “itinerarios curriculares” de los escritores de teatro e incluso en los aspirantes a las operaciones triunfales de nuestra emérita televisión.
El viaje a ninguna parte, Ediciones Cátedra (2002)


Marzo 20th, 2007 at 15.41
Empezó siendo un serial radiofónico, se convirtió en una excelente novela y de ahí saltó a la gran pantalla como una película que uno no se cansa de ver. Quizá éste sea uno de los mejores ejemplos de éxito a la hora de traducir la letra a imagen. No sé qué fue primero para mí, si el libro o la cinta; pero en cualquier caso creo imposible imaginar ya a un Carlos Galván distinto del que clava José Sacristán, a un Arturo Galván con otra cara que no sea la del propio Fernán Gómez, a un zangolotino al que el labio no le cuelgue como a Gabino Diego, a quien se había descubierto, si no me equivoco, en la versión cinematográfica de otra magnífica obra de Fernán Gómez, Las bicicletas son para el verano.
El viaje a ninguna parte es un libro, y una película, no sobre el teatro, sino sobre el teatro ambulante, “de vagabundos”, como dice Juanita Plaza; es un libro, y una película, no sobre la memoria, sino sobre cómo la memoria también puede ser un refugio; y es un libro, y una película, sobre, como dice Leante, una “España profunda y contradictoria de la que podemos avergonzarnos y sentirnos orgullosos en la misma medida”, esa España de la posguerra en la que la tradición picaresca española volvía a mostrarse, qué remedio, con todo su esplendor, como sucede con Juan Conejo.
No creo que sea una casualidad: mientras recordaba El viaje a ninguna parte (la novela, la película) para escribir este comentario, me he acordado de una frase de Jean Cocteau: “No importan el fracaso ni el éxito, sino haber traspasado de parte a parte un solo corazón”. Tal vez por eso a Carlos Galván le parece que la suya, la de cómico harapiento, es la profesión “más bella que existe”, porque pertenece a una “casta privilegiada” que hace reír, gozar y llorar a la gente.
Para acabar, dos recomendaciones: El tiempo amarillo, las memorias de Fernán Gómez; y una tesis doctoral que se lee como una novela: Fernando Fernán Gómez, autor, de Cristina Ros Berenguer, en el catálogo de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Mayo 21st, 2007 at 7.49
Prezados Srs., …
Espero que todo que escribo sea compreendido.
Estoy navegando en la net y de repente,
en esta pagina yo caer com mucho gusto.
Creo que este libro sea muy interesante por todo que he informado.
Abrazos brasileños, …
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