Lun 2 Nov 2009
Sexo igual a escándalo. Escándalo igual a dinero. El sexo ha estado tan unido a la historia de la música popular que casi resulta de una beatería insoportable ponerse a discutir sobre ello, pero tres artículos periodísticos en otras tantas publicaciones de las consideradas de primera fila (The Guardian, New Musical Express y más recientemente, El País) se han puesto a analizar en las últimas semanas la utilización de sexo explícito en vídeos musicales de artistas y grupos más o menos famosos o con aspiraciones de serlo. El NME lo llama la pornificación del pop, pero yo prefiero dejarlo, sencillamente, en porno pop, un género tan antiguo como la combinación de notas musicales que dan lugar a las canciones.
El principal causante de este debate ha sido uno de los últimos vídeos del grupo alemán Rammstein, cuyo tema Pussy (coño), no ha pasado por el tamiz censor de la MTV, ese imperio multimedia que empezó en los 80 como referente de la vanguardia y que ha acabado convirtiendo la parrilla musical en un insulso reality para adolescentes.
Pussy, una canción pegadiza para una banda que ya está de vuelta, cuenta en su estribillo con versos tan obvios como You have a pussy, I have a dick, what’s the problem? (Tú tienes un coño, yo tengo una polla, ¿cuál es el problema?), lo que para estos cincuentones alemanes debe ser su forma de acercarse al sexo opuesto y ligar en bares de carretera, pero para la generalidad de los heterosexuales, sin duda, resulta tan evidente que ni siquiera queda chulo en un estribillo. El vídeo contiene escenas de sexo explícito, lo que incluye felaciones, penetraciones, eyaculaciones y casi toda la nomenclatura sexual acabada en ones. La película, decía, no ha pasado el filtro de los grandes canales musicales y se puede ver en Youtube en su versión censurada. Si quieres verlo tal cual lo parieron sus autores, haz clic aquí. (N. del A. Los participantes en las escenas de alto voltaje son dobles de los componentes del grupo.)
De Elvis a los Stones e incluso a los Beatles, el sexo ha tenido una importancia capital en el rock and roll. De las dulces historias de chico conoce chica de los años 50, se pasó al Satisfaction, y de ahí al Chelsea Hotel de Leonard Cohen, en la que el canadiense cuenta la mamada que le practicó Janis Joplin en el famoso alojamiento neoyorkino (Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel, hablabas tan segura y dulcemente mamándomela sobre una cama deshecha mientras en la calle te esperaba la limusina). Lo que diferencia a los mencionados de algunos de quienes han tenido la lubricante costumbre de meter el folleteo en sus canciones radica en que muchos de éstos últimos, en realidad, esconden bajo el ropaje de la calentura lo que no son más que malas canciones y mucha mercadotecnia. El reportaje de El País habla también del último vídeo de Shakira, a la que no me referiré por no coincidir con el espíritu de este blog ni con los gustos de su autor.
(La versión inédita decía así: Escupe, Guadalupe)
No soy fan de Madonna, pero le reconozco sus méritos. Ha hecho algunas buenas canciones, pero, sobre todo, se ha sabido mover como nadie en el difícil arte de reinventarse a sí misma y convertirse en permanente protagonista del negocio. The Immaculate Collection era un disco recopilatorio, cuyas ventas corrieron solas gracias al vídeo clip donde la Ciccone practicaba caricias a jóvenes vestidos de Gaultier. La lista es interminable, y la censura ejecutada sin la menor compasión por las emisoras de EE UU (incapaces de diferenciar entre buenas y malas canciones) no ha hecho sino catapultar la popularidad de algunas piezas musicales.
Copio textualmente el contenido de un post cazado en la red donde cuenta algunos de los vericuetos de la cuestión:
“Las fuerzas conservadoras en EE UU han sido siempre fuertes y han estado bien organizadas. Representan ‘lo bueno’ y lo ‘virtuoso’ y todo lo que al niño Jesús pone contento. Y, por supuesto, el rock no entraba dentro de lo que ellos veían con buenos ojos. Desde el momento pélvico de Elvis, el rock ha sido estigmatizado por ‘Todo Lo Que Es Sensato’.
Imaginaos la que debieron armar a finales de los 60 cuando bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath empezaron a construir el heavy metal: música ruidosa, aspectos aterradores, referencias a Satán, drogas, sexo o al suicidio. ‘Las Familias De Las Buenas Costumbres’ ponían el grito en el cielo.
Pero no fue hasta mediados de la década de los 80, en pleno auge del glam metal, cuando las cosas llegaron a su punto culminante. Corría, exactamente el año 1984, año de la reelección de Ronald Reagan como presidente de los Estados Unidos. La esposa de un congresista compra, a petición de su hija, la banda sonora de la película Purple Rain de Prince y The Revolutions. Lo escucha con su hija y se escandaliza con la letra de la canción Darling Nikki, que contiene una letra, que dice algo así como:
‘Conocí a una chica llamada Nikki. Creo que dirías que era una maníaca sexual. La conocí en el lobby de un hotel masturbándose con una revista. Me dijo cómo me gustaría perder el tiempo. Y no me resistí cuando vi a la pequeña Nikki dispuesta’.
La señora en cuestión se vuelve loca con la posibilidad de que miles de adolescentes escuchen letras con tanto contenido sexual y reúne a unas cuantas amigas -todas esposas de senadores y congresistas- y a varios grupos conservadores y crea la Parents Music Resource Center (Centro de Recursos Musicales de Padres) también conocido por las siglas PMRC. Entre sus integrantes estaban Susan Baker, esposa del secretario de economía James Baker; Nancy Thurmond, cónyuge del senador Strom Thurmond; y Tipper Gore, esposa del entonces senador Al Gore. La misión de la PMRC era advertir a los padres que el rock glorificaba la violencia, el consumo de drogas, el suicidio y al Anticristo, y promovían la censura de tales discos.
Después de analizar varias canciones crearon los Filthy Fifteen (Quince Asquerosas), argumentando por qué estas canciones tenían que ser prohibidas.
- Artista/ Canción/ Argumento.
- 1. Prince/ Darling Nikki/ Sexo y masturbación.
- 2. Sheena Easton/ Sugar Walls/ Sexo.
- 3. Judas Priest/ Eat Me Alive/ Sexo.
- 4. Vanity/ Strap on Robbie Baby/ Sexo.
- 5. Mötley Crüe/ Bastard/ Violencia.
- 6. AC/DC/ Let Me Put My Love Into You/ Sexo.
- 7. Twisted Sister/ We’re Not Gonna Take It/ Violencia.
- 8. Madonna/ Dress You Up/ Sexo.
- 9. W.A.S.P./ Animal (Fuck Like a Beast)/ Sexo.
- 10. Def Leppard/ High ‘n Dry/ Drogas y alcohol.
- 11. Mercyful Fate/ Into the Coven/ Ocultismo.
- 12. Black Sabbath/ Trashed/ Drogas y alcohol.
- 13. Mary Jane/ Girls In My House/ Sexo.
- 14. Venom/ Possessed/ Ocultismo.
- 15. Cyndi Lauper/ She Bop/ Sexo y masturbación.
De estas 15 canciones, 5 son pop, 1 es funk y las 9 restantes son de heavy metal. Ante estas evidencias presentadas por el PMRC al Congreso norteamericano, éste decidió iniciar una serie de interpelaciones bajo la figura de una comisión legislativa para analizar la influencia de la música en la sociedad norteamericana, o visto desde un enfoque real, censurar la música y el derecho de cada individuo a adquirirla. Cada cual adoptó su lado del enfrentamiento, en uno estaban los grupos de la decencia, por el otro estaban los músicos.
Dos momentos fueron célebres durante estas interpelaciones. El primero involucraba a Frank Zappa, quien desde el Congreso, al ser interpelado y luego en una serie de escritos publicados en Rolling Stone y en Penthouse, hacía un llamamiento a la sociedad ante el intento del gobierno de violar la Primera Enmienda de la Constitución -el derecho a la libertad de expresión- y de cercenar la libertad artística de cada creador. El segundo incluía a Dee Snider, líder vocal de la banda Twisted Sister, quien desarmó al comité al presentar un alegato tan convincente que no dejó margen de acción para ser atacado; incluso se metió con la propia Tipper Gore al reprocharle que estuviese pendiente de estas cosas en vez de preocuparse por la situación del país. Como curiosidad, a Dee Snider le llamaron, durante toda la vista, Mr. Sister.
Al ver que en lo concerniente a cercenar la libertad de expresión y de creación era una causa perdida, la PMRC hizo votos para que la industria discográfica adoptara un sistema de clasificación musical visible como el que existe en las películas para que el público supiera del contenido de la música y tuviese derecho de permitir o prohibir que sus hijos adquirieran material potencialmente ‘ofensivo’. Esto se hizo realidad en 1986, cuando la RIAA acordó colocar una etiqueta en las portadas de las grabaciones en caso de que el material fuese explícito. Esto fue el germen para el sello Parental Advisory Explicit Content o Explicit Lyrics (…).
Desde la adopción de esta normativa, las ventas de rock se elevaron exponencialmente, así como de toda aquella música con contenido explícito por encima de las versiones ‘limpias’, como se les llama a aquellas grabaciones que no poseen contenido ofensivo, por lo que puede decirse que en suma, el gran ganador fue y será siempre el artista que crea y la sociedad que permita la libre expresión del proceso creador”.
O lo que yo decía, el puro negocio.

02-11-2009 at 18:31
Últimamente estás que te sales, compi
03-11-2009 at 20:31
… que no es lo mismo que decir “últimamente estás salido”.
Por cierto, y para mayor orgía de nombres y letras pornográficas, hete aquí Danza Invisible. auqel grupo que canturreaba aquello de «labios de fresa, sabor de amor, pulpa de la fruta de la pasión (…) besarte sería un placer porque nada me gusta más que tú”, y demás lindezas que constituyen la mayor oda al cunilingus.
Anda que no lo hemos tenido tod@s en boca (este tema, quiero decir).
04-11-2009 at 1:15
cualquiero el pelotudo pajero que hisi esto sobre RAMMSTEIN…si no es esto es aquello, solo xq son alemanes…dejense de romper las pelotas y busquen algo que hacer manga de iditas…eso es musica y nada mas… tienen millones de fans x todo el mundo, no como uds mangas de pelotudos reprimidos
04-11-2009 at 6:18
¿Me ha llamado pajero???? Lloro.
06-11-2009 at 17:34
Yo también soy un pajero, como el Mitsubishi . Y pelotudo. Y rompo pelotas si hace falta, aunque soy más de tocarlas. Como hacía -hace- Maradona. Nyckoff, no te escuché bien. Igual es que tengo puesto Rammstein demasiado alto. Voy a tocarme un poco. Saludos
16-11-2009 at 21:33
si es que no paro de aprender…
19-12-2009 at 4:09
Eso de que “Rammstein tienen millones de fans por todo el mundo” etcétera me ha recordado al famoso video “Dejad en paz a Britney (Spears)”, pero en versión metalera
Cambiando de tema, aquella comparecencia de Dee Snider fue impresionante. Mr. Sister, con su pinta infame pero con más cabeza que cualquier miembro de la comisión censora, le espetó un cristianísimo “el pecado está en el ojo del que mira” a la tal Tipper Gore, que insistía en que sus letras hablaban de sexo y violencia. El tipo le contestó algo así como que “debería usted hacérselo mirar, señora, si, en una canción que dice ‘amor’ y ‘destornillador’ en la misma estrofa, usted entiende claramente ‘penetración extrema con objetos punzantes’”.
La escena está recogida en un documental muy curioso que se llama “A headbanger’s journey”, dirigido por un antropólogo heavy que decide recorrer medio mundo para desvelar los secretos de la secta del metal
Por cierto, tus posts hace tiempo que son verdaderos reportajes!
19-12-2009 at 4:24
Hablando del video de la fan de Britney, un remake muy actual de un seguidor (¿-a?) de Berlusconi:
http://www.youtube.com/watch?v=2RMQicd0Wjk