
Lo juro, no soy una de las 12.775 mujeres que compartieron lecho y fluidos con el seductor Warren Beatty.
Lo habréis leído u os lo habrán contado. “Tía, qué fuerte, que he leído que el viejo ése se ha tirado a casi 13.000 mujeres en toda su vida”. “Jobar, en un par de años le pillamos. Pero, tía, qué haces tú leyendo, qué fuerte, anda, pon otro capítulo de Hannah Montana que he quedado luego con el Cristian”.
La monumental cifra la aporta una biografía no autorizada. En cualquier caso, las 12.775 féminas que supuestamente han probado las mieles del actor resultan de un “simple cálculo aritmético” que, además, no incluye “las aventuras casuales o los besos robados”, entre otros, según afirma Peter Biskind, el autor del libro que adelantaba este fin de semana el periódico The New York Post.
El tal Biskind debe tener una vida sexual muy aburrida. No de otra manera se explica que “eche mano” de la aritmética para cuantificar los coitos de Beatty. Pero bueno, al fin y al cabo, también estoy yo dedicando un artículo al tema. Me tocará recuperar el tiempo perdido.
Según el contador de polvos Biskind (suena bien, igual invento un cacharro inútil, lo registro y pongo un anuncio en horario de teletienda), si el protagonista de “Dick Tracy” empezó a practicar sexo a los 20 años (¿tan tarde?) y hasta que se casó en 1992 (¿tan pronto?) con Annette Bening transcurrieron 19.000 días, cada tres días tuvo ocasión de liberar tensiones.
Vale, pues a mí, según la calculadora, me salen 6.333,3333 (infinito). El infinito tuvo que ser por una muchacha a la que dejaría a medias.
Bien, si multiplicas los 6.333,333 (infinito) por 2, entonces sí que me salen 12.666,6666 (infinito), que se acerca más a la cantidad de Biskind. Por cierto, este segundo infinito tuvo que ser porque hizo un “ménage à trois” y las dejó a medias.
Ha debido deducir Biskind que desde 1992 hasta hoy, fecha en la que Beatty luce 72 primaveras, el supermán del arte de Eros ha practicado con su santa esposa tanto sexo como había hecho hasta el momento en que la conoció (bíblicamente o no, que en este caso da igual uno más que menos). Y ha contabilizado cada vez como si fuera una persona distinta. Qué lío, ¿no?
En fin, ya puestos a hacer chorradas, hagámoslo con… eso, con las “chorradas”. A ver, según la Wikipedia, el volumen promedio de semen de una eyaculación es de 1,5 a 5 mililitros. Pongamos que Warren, semental donde los haya, se desprende en cada coito del máximo. Cogemos la calculadora, tic, tic… Ya está.
Warren Beatty ha eyaculado 63.875 mililitros de semen, o lo que es lo mismo, casi 64 litros. Un barril. Y eso tirando por lo bajo, ya que se da por sentado (o acostado, mejor) que sólo satisfizo sexualmente una vez a cada una de sus 12.775 conquistas.
De la misma manera, poniendo una media de 20 minutitos por encuentro, el actor habría dedicado 255.500 minutos a los revolcones, lo que vienen siendo 4.258,3333 (infinito) horas. O 177 días (enteros, de 24 horas) de su vida dándole que te pego.
Atrás han quedado otros mitos. George Clooney llegó a decir, si no recuerdo mal, que se había acostado con un millar de mujeres. Por separado, claro. Aunque podría hacerlo con todas juntas si él quisiera morir.
Y si ya entonces quedó como un fantasma, dónde iría ahora el ex madridista Cassano, que se colgaba medallas en su autobiografía por haberlo hecho con unas 600 o 700.
Si alguno/a de vosotros/as sale todos los fines de semana y logra irse a la cama con alguien siempre, al cabo de unos 13 años le habrá superado.
Ánimo, aunque la verdad verdadera es que tanto o más que la cantidad importa la calidad.
PD: Y ahora llegan los investigadores del King´s College asegurando que el Punto G podría tratarse de algo subjetivo “producto de la imaginación de las mujeres”. Que se lo pregunten a Warren Beatty. Si él no lo sabe, no lo sabe nadie.