Provocar está chupado
Antes fue la soberana tontería -preparada, no lo olvidemos- de la teta al aire de Janet Jackson durante su actuación con Justin Timberlake. Ahora, aunque con menos eco mediático por no ser el protagonista tan conocido a nivel internacional, ha sido Adam Lambert quien ha removido las puras conciencias de sus paisanos estadounidenses.
El polémico cantante tiene 27 años y fue el segundo finalista en “American Idol” (el “Operación Triunfo” de los EE UU). Y es “polémico” porque mientras interpretaba su sencillo “For Your Entertainment” en los American Music Awards, simuló practicar sexo oral con un bailarín, realizó desenfadados movimientos con su banda y acabó besando a un miembro (también de su banda).
Está claro que la provocación fácil relacionada con el sexo es el mejor altavoz en una sociedad tan puritana como es aún la norteamericana. El artista ha dicho, no sin razón, que cantantes pop femeninas “han estado realizando presentaciones provocativas como la mía durante años”. La lista sería larga, pero a todos se nos vienen enseguida nombres como los de Madonna o Britney Spears.
“No creo que deba de ofrecer disculpas porque no he ofendido a nadie. Ni a los niños. Yo no soy una niñera, soy un artista”, ha añadido Lambert, cuya participación en el programa “Good Morning America” ha sido cancelada por el escándalo.
En este punto, podemos decir, con la boca bien grande (qué expresión más mal traída, tratando el tema que tratamos) que la televisión en España está a años luz de la estadounidense. Aquí al chaval se lo estarían rifando y le pondrían cheques con muchos ceros sobre la mesa.
Sobre el fondo de la cuestión, el tabú del sexo oral, una práctica tan placentera como controvertida, y el tema de la homosexualidad, aún no tan aceptada como a veces se quiere hacer ver en países tan “abiertos”.
Y mientras, por aquí, muchos y muchas llevándose a la boca y tragándose sin pestañear “pornografía” dura como la que ofrecen en programas televisivos como “DEC”, “Sálvame”, etc. Los artífices y cómplices de tales engendros, como dijo Maradona, “que la chupen y sigan chupando”. Será la única manera de que estén calladitos…
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