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Cómo hacer un sitio web para una empresa
19 Julio 2006

Cómo hacer un sitio web para una empresa (Y no morir en el intento) 

Hay algunas empresas y especialistas que me preguntan mi opinión a cerca de los criterios para hacer una página web, o “sitio web”. No suelo ser amigo de dar consejos, pero por lo reiterado y quizás por las muy extensas e intensas discusiones que he mantenido con algunos de mis equipos sobre estos temas, me atrevo a hacer unas pocas recomendaciones que intentan prevenir sobre errores o proyectos que pueden acabar siendo muy pocos fructíferos. 

Creo que lo más sensato que a estas alturas se puede recomendar es el “Principio KISS”, literalmente “beso” en inglés y que en este caso es un acrónimo que corresponde con la expresión Keep It Simple, Stupid, “Manténgalo simple, estúpido”. La verdad que este ocurrente dicho se empezó a aplicar en los años sesenta al proyecto Apollo y en España es conocido en los ámbitos de la ingeniería y la computación. Hoy en día, tras excesos muy improductivos, quizás sea un principio general muy necesario a la hora de diseñar las páginas web de una empresa.  

Este principio permitirá seguir algunas de las recomendaciones que a continuación me atrevo a compartir con ustedes. Nada mejor que el calor del mes de julio para hacer algunas elucubraciones. Ahí van.

Cómo hacer una página web o cómo evitar errores comunes 

  1. No sea excesivamente original, no se deslumbre por lo creativo, ni por un diseño gráfico que le encorsete rígidamente cualquier cambio. Publique un sistema que sea fácilmente modificable en su conjunto y en cada página. Huya de los excesos tan deslumbrantes del flash, las imágenes (gif, jpg…) los buscadores no las leen, ni las consideran con la misma facilidad. No pague cosas deslumbrantes que le harán invisible en Internet.
  2. Cualquier página o sitio web es un minúsculo grano de arena de una  playa. Haga su sitio web pensando en los buscadores y en los usuarios. Introduzca contenidos interesantes que atraigan usuarios y clientes potenciales más allá de los ya usuales para la empresa. Destierre el tentador principio de situar a la empresa como centro de la información. Debe ponderar el protagonismo del cliente y el producto como centro de todo.
  3. Aplique los viejos principios del marketing (tales como, el cliente siempre lleva la razón, la calidad del producto, etc.). El cliente sigue siendo cliente, aunque se le llame en este ámbito “usuario”…. Aplique con los criterios de realismo y de  la eficiencia de siempre, las nuevas y potentes herramientas al servicio de esta filosofía (interactividad, feedback, blogs, encuestas etc.).
  4. Mantenga el control de la información y de los servicios de la web de su empresa. Conserve su sistema web en términos simples de tal forma que su dependencia de un equipo técnico no le condicione la introducción de cambios.
  5. No haga un compartimiento estanco entre la tecnología y su empresa. Integre ambas a todos los niveles posibles. No admita la especialización como excusa, fomente la empatía y la formación complementaria en los principales departamentos de su empresa.
  6. Huya de cualquier idea perfeccionista inicial e intente progresar introduciendo cambios continuamente. Trabaje a diario, piense en su web a diario, acometa metas específicas referidas a las diferentes vertientes de su empresa. Comprométase usted y su equipo (sea a nivel directivo o de especialistas) a trabajar e introducir cambios continuamente en su sitio web.
  7. Si es el dueño, presidente o consejero delegado de su compañía intente, a través de su vinculación con los cambios y en un plazo razonable,  dirigir su compañía a través de su web.  El “espacio presencial y virtual” de la empresa deben converger en uno sólo. Y un buen planteamiento o estrategia del segundo puede hacer posible una revolución del primero en términos de productividad, ventas, ingresos, beneficios… Piense en términos de clientes, e insisto, de productividad.
  8. Lea algo sobre el tema diariamente, familiarícese con cosas como “la web 2.0”. Será consciente de los logros y de la capacidad de innovación que tiene Internet en el mundo de la empresa. Le permitirá ir introduciendo una mentalidad en los cuadros de trabajadores de su empresa, propicia para el aprovechamiento de unas valiosísimas herramientas.
  9. Aplique el lema de la moderna gestión del conocimiento “el conocimiento que se comparte, crece” en contraposición con el clásico “la información es poder”. La información cerrada suele quedar obsoleta en muy poco tiempo. Intente ser competitivo en un espacio abierto, “tensione” a sus equipos para que trabajen compitiendo en la innovación continua (mirando a la competencia, al conjunto de la red y al propio potencial endógeno).
  10. No espere mucho de Internet si encarga unas páginas web a terceros y las deja “aparcadas” en la red. Únicamente habrá “virtualizado” la imagen de su empresa por algún tiempo, pero sea consciente que aprovechará solo un porcentaje muy reducido de su potencial.

Para terminar le daré el consejo más importante de todos, no me haga caso en absoluto, aprenda por usted mismo. 

Andrés Pedreño Muñoz 

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