Empresas y uso de nuevas tecnologías
28 Noviembre 2006
Ayer publicaba el diario Información que las empresas de la provincia de Alicante están en el furgón de cola de España en el uso de las nuevas tecnologías, haciéndose eco de una encuesta del Ministerio de Industria. Resumiendo, se destacaban los siguientes resultados:
- Menos del 10% de la empresas alicantinas disponen de extranet
- Casi ninguna vende a través de la Red
- Sólo el 43,4% de las empresas de la provincia tiene página web, cinco puntos por debajo del promedio español
- Mientras que un 10% de las empresas españolas compra a través de internet, en Alicante y el resto de la Comunidad lo hacen el 7,8%
- El 2% del parque empresarial español comercializa sus productos en internet con un 2,7% de la facturación total, pero no hay registros por el Ministerio de empresas que vendan por Internet en el caso de la provincia de Alicante.
Si consideramos que España está hoy a la cola de Europa en el desarrollo de la sociedad de la información, el cuadro no es muy tranquilizante. Lejos de justificar la situación o de fomentar algún tipo de alarmismo improductivo, se me ocurre que lo más positivo que puedo hacer es realizar alguna reflexión sobre el uso de las nuevas tecnologías por parte de las empresas. Y aquí debo decir que no veo ninguna correlación entre necesidad de recurrir a las nuevas tecnologías y un mayor tamaño de la empresa, lo que no excluye que dicha asociación exista.
Anteriormente ya me he referido a estos temas (Internet, la empresa y la globalización), citando la importancia que Internet tiene para las empresas en materias tan diversas como: políticas institucionales e imagen de la empresa, organización general de la empresa, fuente de seguimiento sectorial de tendencias y movimientos visibles de la competencia, marketing efectivo de los productos de la empresa, comercio electrónico, acceso a software libre y gratuito referido a herramientas especializadas para incrementar la productividad de la empresa, comunicación interna y externa, formación online y formación continua, feedback de clientes, evaluación de nuevas ofertas de proveedores, creación de redes empresariales y sectoriales, etc. etc. Si pensamos en un término más amplio como “nuevas tecnologías” la mencionada relación de materias podríamos extenderla muchísimo más.
Otra cosa es una razonable duda sobre si hay concienciación empresarial sobre estos beneficios en la empresa española en general o en la alicantina en particular. Y a la luz de los datos a los que no referíamos más arriba, no hay muchos motivos para ser muy optimistas.
Empresas alicantinas y nuevas tecnologías
Céntrándonos en el caso de Alicante, hay algunos ingredientes estructurales de la provincia que están estrechamente relacionados con casos de éxito en Internet o, al menos, de usos inteligentes del mismo en favor de las empresas. Por citar unos pocos: promoción inmobiliaria, turismo, actividades exportadoras, servicios especializados…
Si pensamos en la promoción inmobiliaria, el creciente éxito de los portales que canalizan ofertas de compras y ventas es más que evidente. Si fijamos nuestra atención en el turismo: promoción de ofertas de viajes, comercialización, vuelos baratos, reservas online están ocupando actualmente un lugar muy destacado y con impacto en la creciente desintermediación de los agentes tradicionales. En materia de exportación hay que pensar en términos de competitividad y por tanto de la necesidad de profundizar en temas como los anteriormente mencionados: el seguimiento de la competencia y cualquier mecanismo de mejorar la productividad de los factores (marketing online, formación continua, mejoras en los precios de proveedores, feedback de clientes, etc. ).
Así que me atrevería a sostener que, más allá de las cuestiones de tamaño, habría que centrar bastante en la atención en aquellas características estructurales -peso de la promoción imobiliaria, actividad exportadora y relevancia del turismo- que justificarían por sí solas la necesidad de un claro liderazgo de la provincia de Alicante en el uso de las nuevas tecnologías.
Lo que parece razonable a la luz de los datos es que algo habría que hacer. Es evidente que para un tejido industrial y de servicios en el que predomina la pequeña empresa puede ser más difícil superar las barreras de acceso a las nuevas tecnologías. De ahí que no estaría demás diseñar políticas más activas en favor del uso de las nuevas tecnologías en las empresas.
Por cierto, hace menos de diez años Google era un proyecto de dos emprendedores de la Universidad de Stanford que trabajaban en un garaje. Una minúscula empresa.
Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional
