Las exigencias de la globalización
11 Febrero 2007
La globalización promueve importantes ventajas y oportunidades para las empresas competitivas. Especialmente para aquellas que en un horizonte temporal amplio son capaces de diseñar estrategias correctas que aseguren su vitalidad, permanencia y solidez en el mercado. Pero la globalización también lleva consigo importantes exigencias en las iniciativas y políticas de los agentes económicos.Hace unos días tuve la ocasión de participar en una tormenta de ideas sobre las exigencias de la globalización para las empresas predominantes en un ámbito territorial como nuestro Arco Mediterráneo. Recojo aquí algunas reflexiones:
1. Innovar. Es un tópico asumido por el sistema. Otra cosa es la capacidad y alcance real de la innovación que pueden llevar a cabo las empresas de un determinado ámbito territorial. En este punto la creación de una cultura de la innovación es fundamental. El desarrollo y los avances tecnológicos permanentes exigen una toma de decisiones acertadas en relación con los competidores que concurren en un mercado global. La efectividad de estas decisiones suele disminuir proporcionalmente sin la presencia en la empresa de un capital humano competitivo, o la guía de unas políticas activas que fomenten la cultura de la innovación y la tecnología en la empresa.
2. El coste de oportunidad de no tomar las decisiones correctas. La existencia de mercados locales con algunas barreras de entrada se convertía en el pasado en un seguro contra la ineptitud empresarial o la incorrecta toma de decisiones. Hoy esas barreras se difuminan y se debilitan. El coste de oportunidad de no realizar una determinada inversión o abrir un nuevo mercado en un momento específico puede ser de tal trascendencia que acabe por afectar a la propia viabilidad de la empresa a medio o largo plazo. La eficiencia de la gestión de la empresa en la era de la globalización adquiere una dimensión realmente impresionante. Y aquí otra vez, el capital humano es fundamental.
3. Pensar globalmente. Bajo esta generalidad se podrían afirmar cosas como el conocido tópico “la mejor defensa es un buen ataque”. Al respecto, ya he dicho en otras ocasiones, lo negativo que puede llegar a ser una cultura que propicia el éxito de un sector con un fuerte componente local (como la construcción o la promoción inmobiliaria). “Pensar globalmente” exigiría a cualquier empresa dirigir su atención y esfuerzo hacia otros mercados, afianzando una dimensión correcta y un posicionamiento estratégico de carácter global. Cabe plantearse si, mientras algunas de nuestras empresas españolas muestran su notable capacidad de actuar en el mercado internacional (banca, telecomunicaciones, etc) la gran mayoría están en disposición de hacerlo, toda vez que viven en con una cómoda sujeción al éxito local y una actitud ajena a cualquier inquietud foránea.
4. La motivación en la empresa global. Crecer en términos que exige la globalización resulta una tarea compleja. Requiere un equilibrio entre la centralización y descentralización, el diseño de estructuras de gestión complejas y la existencia de controles muy eficientes. Aunque los manuales universitarios todavía no han llegado a captar la importancia de esta cuestión, mi experiencia personal me lleva a sostener categóricamente que se trata de una variable clave en el éxito de una gran empresa. Un capital humano sin la motivación necesaria devalúa claramente su valor. En alguna ocasión me he referido al caso de Google que pese a su gran dimensión global, es un ejemplo de éxito en la motivación de su personal y el desarrollo de entornos creativos e innovadores que son claves en la explicación de su actual liderazgo en la red..
5. Las buenas practicas de gestión en empresas ajenas al sector. Hacer un seguimiento de las empresas competidoras es muy necesario, pero quizás insuficiente. Muchas innovaciones y valiosas ideas proceden de las prácticas de otras empresas pertenecientes a sectores muy distintos y a la capacidad de adaptación de tales prácticas en la propia empresa. Me vienen a la mente industrias tradicionales como las del automóvil o el caso de las aerolíneas de vuelos baratos.
6. Internet y la sociedad de la información en la globalización. Me he referido muchas veces a este tema y no me voy a extender aquí. Sólo, si se me permite, en esta ocasión voy a ser radical. Tengo la convicción de que en menos de ocho- diez años, las empresas que no hayan sabido sacar el máximo provecho a Internet estarán fuera del mercado. Y esto puede ser tan cierto tanto para un hotel rural como para una gran compañía aérea.
7. En la globalización el conocimiento que se comparte crece. Es el eje fundamental de la economía del conocimiento. Y me da la impresión de que no va a ser tan fácil cambiar una mentalidad que durante años ha fomentado la idea de proteger las ideas, en vez de someterlas a la tensión de los clientes, proveedores y competidores y hacerlas evolucionar y progresar al ritmo que la globalización impone. La empresa global debe tener la convicción en todo momento de que sus ideas y planteamientos son competitivos y progresan al paso que marca el mundo, muy ajeno al que quizás percibe o desearía la empresa en cuestión. La empresa global debe asumir las exigencias derivadas de la internacionalización de las ideas. Por tanto debe someter sus ideas al mercado y protagonizar activamente su desarrollo y evolución en un entorno de máxima competencia.
8. El papel de las administraciones en la globalización. En la creación de un entorno creativo y culturalmente competitivo la eficiencia de las políticas de las administraciones públicas y la competitividad de los servicios públicos puede ser decisiva. Décadas de políticas ineficientes y de espaldas a las exigencias que se derivan de los procesos de globalización pueden llevar al traste las posibilidades futuras de un país o una región. En España, pese a ser una de las economías con mayor peso en el PIB mundial, todavía abunda la ineficiencia administrativa. He oído frecuentemente a Emilio Ontiveros en decenas de foros exponer que España es uno de los países europeos donde es más difícil y lento crear una empresa, sometida a la innecesaria complejidad burocrática y legal de los trámites exigidos. Estamos a la cola del uso de Internet en la empresas. Se fomentan grandes inversiones regionales o locales sin sentido o ruinosas en una etapa de vacas gordas que propicia la favorable coyuntura impositiva. Recursos que deberían ser aprovechados para establecer sólidas bases para ayudar a la empresas a ser competitivas en la globalización.
La extensión del artículo me impide ampliar más estos temas. Obtener un feedback o un debate sobre los mismos es más interesante que la propia exposición de mis ideas. Ideas y críticas son bienvenidas.
Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional (IEI)
Temas relacionados con las exigencias de la globalización:
- Globalización , desde este blog se puede hacer un seguimiento de las aportaciones de los alumnos de la asignatura “Economía de la Globalización” de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Alicante, durante el pasado curso (2º cuatrimestre 2006).
- Internet, la empresa y la globalización
