El futuro, las Administraciones, la economía, las empresas…
26 Diciembre 2007
La situación actual del sector inmobiliario español influye en la creciente preocupación de los agentes económicos sobre el futuro y la capacidad de las economías de encarar con éxito en los próximos años los retos tecnológicos y de los derivados del exigente marco de la globalización. Las Administraciones toman la iniciativa en proyectos presupuestariamente ambiciosos pero no siempre enmarcables en las corrientes de mercado que prevalecerán con mayor éxito en el futuro.
¿Hay motivos para preocuparse?
- La irrupción del crecimiento estable y prolongado de la India y China.
- El gap tecnológico y de I+D entre Europa y los Estados Unidos.
- La relevante apuesta por la ciencia y la tecnología de algunos países emergentes (China e India, entre otros).
- La importancia del tamaño (Brasil, Rusia, China e India, otra vez).
- Las apuestas inteligentes de futuro (Irlanda, Corea, Países nórdicos…).
- El desarrollo de internet, la sociedad del conocimiento (Biotecnología, nanotecnología…).
- La fuertes exigencias de la competitividad mundial.
- Los límites al crecimiento económico convencional (mediambiente, energía, cambio climático…).
- La escasa eficiencia en los resultados de la investigación e inversiones en I+D plasmada en patentes y otros resultados relevantes.
Estos son algunos de los factores que pueden reconfigurar un mapa económico mundial muy diferente para los próximos años, donde algunos países actualmente avanzados pueden morir de éxito si no toman conciencia de la importacia y direccion de los cambios. Se perfilan países ganadores y países que pasarán a un segundo plano en el escenario económico mundial.
El diseño de estrategias y la relevancia y dirección de las apuestas de los diferentes países tendrá mucho que ver con la situación en la que finalmente se posicione cada país.
Con esto en la cabeza he llevado a cabo una sencilla reflexión de fin de año sobre el futuro de la economía alicantina, uno de los espacios más interesantes y diversificados de la economía española, la “octava pontencia económica del mundo”.
El futuro de la economía alicantina
En medicina un diagnóstico precoz es gran valor para solucionar los problemas de un enfermo. En economía podríamos sostener que ocurre algo parecido y que además esto se viene acentuando en el pleno auge “globalizador” de los últimos años. En este marco sólo aquellos países y regiones que diseñan anticipadamente objetivos y estrategias bien trabadas progresan y obtienen resultados internacionalmente significativos.
Hace pocos meses en estas mismas páginas hablaba de la inexistencia de políticas anticipativas para hacer frente a la situación del sector inmobiliario español. El mensaje –reiterado en otros artículos- era muy sencillo: la necesidad de diseñar y actuar cuando las cosas todavía van bien. Como es lógico, en una coyuntura adversa el margen de maniobra es mucho menor y las tensiones y presiones sociales son mayores a la hora de fijar con realismo tanto el diagnóstico como las vías para el logro de soluciones y resultados relevantes.
Aunque no creo que en el marco actual de la globalización y la creciente influencia de la economía del conocimiento haya “recetas” milagrosas, sí que se van generando “buenas practicas” e iniciativas que se ven coronadas con éxitos relevantes. Las administraciones públicas, empresarios, sindicatos tienen en tales experiencias y prácticas una buena fuente de inspiración para mejorar sustancialmente las políticas económicas actuales.
El potencial de la economía alicantina
En términos absolutos, por el PIB, Alicante es la cuarta provincia española sólo superada por Madrid, Barcelona y Valencia. Cabría reflexionar que ser la cuarta provincia de la octava potencia económica del mundo bien haría merecedor al espacio alicantino de ambiciones, pretensiones y objetivos no al alcance de otros territorios.
Sin embargo, en los últimos treinta años, Alicante –al margen del excepcional impulso empresarial-, parece mermado en materia de objetivos y modelos relevantes . Pocos proyectos de las Administraciones Públicas han puesto énfasis, coherencia y ambición en apoyar con eficiencia un modelo económico y empresarial que avance en clave de futuro. Intentos dispersos los ha habido por parte de las propias empresas e instituciones, pero o bien han sido ignorados por las Administraciones o bien las políticas, esfuerzos y proyectos más emblemáticos de estas últimas han ido por derroteros bien diferentes. La dispersión de esfuerzos en un contexto elevadamente competitivo en el ámbito internacional no es en absoluto recomendable.
Teorizando, cabría sostener que la mera ejecución presupuestaria del gasto público en sentido keynesiano (“enterrar dinero”) no basta en el exigente marco de la globalización. Incluso en aquellos proyectos de mayor ambición política y de inversión pueden carecer de sinergias relevantes si no parten de una razonable capacidad de conexión con el tejido empresarial o se rentabilizan en clave de los desarrollos potenciales del mercado y sus nichos sectoriales.
En los ochenta y principios de los noventa la economía alicantina se debatía en la necesidad de superar un modelo industrial duramente afectado por una competencia mundial dual formada por la pinza de la innovación de los países avanzados y por los salarios bajos de las economías emergentes.
El futuro de la economía alicantina en la globalización
Hoy la economía alicantina también se debate ante nuevos retos no menos relevantes. Acertar o no en la sociedad del conocimiento significará estar o no dentro de una amplísima y muy relevante reconfiguración del desarrollo económico mundial.
Los historiadores nos recuerdan que hace apenas cien años el país más rico del mundo, el más poderoso militarmente, el centro mundial de negocios y finanzas, el que tenía el sistema de educación más prestigioso, la moneda más fuerte del mundo y el más alto estándar de vida … era el Reino Unido. Hoy un tan solo un siglo después el escenario es bien diferente.
En el marco de la sociedad del conocimiento y de la globalización los cambios que se pueden producir en los próximos 20 años son de tal relevancia que podría dejar irreconocible el mapa económico mundial actual..
China, la India y otros países asiáticos se esfuerzan en ofertar una educación competitiva con pocas concesiones a la educación ideológica. Se estima que el 100% de los graduados universitarios en India hablan inglés y que en sólo diez años el país con más personas que hablan inglés en todo el mundo será China (datos que se difunden por Internet todos los días…). A sus crecimientos espectaculares se suman estrategias de ciencia y tecnología que superan ampliamente a algunos de los países más avanzados.
Los países y regiones que logran mayores avances son aquellos que suman y coordinan esfuerzos públicos y privados; aquellos que fomentan la complementariedad de actuaciones a través de proyectos competitivos y realistas, desde la perspectiva de las previsiones futuras de los mercados.
Quizás en los propósitos de año nuevo deba haber un hueco para este tipo de reflexiones. En cualquier caso, Felices Fiestas y todo los mejor para 2008.
Andrés Pedreño Muñoz
IEI
Las Administraciones Públicas y la sociedad de la información en España
11 Diciembre 2007
En los últimos diez años las estadísticas sobre el desarrollo de la sociedad de la información en España registraban sistemáticamente una situación no muy ventajosa en el marco europeo donde nos integramos. Todavía hoy, pese a la aceleración habida en estos últimos años, la posición de nuestro país dista de estar en el lugar que le corresponde, especialmente la derivada de su potencial lingüístico (una comunidad superior a los 400 millones de habitantes).
Durante estos años las Administraciones Públicas españolas han desempeñado un papel muy dispar. Desde los pioneros y avanzados planteamientos de la Agencia Estatal de la Administración tributaria y la Seguridad Social para modernizar sus procesos internos y algunas de sus gestiones con los ciudadanos, a las más elementales carencias y apuestas en materias que eran propicias para que los ciudadanos percibieran las ventajas y avances en la eficiencia de los servicios públicos a través de las TICs.
Los ciudadanos y los servicios de las Administraciones Públicas
Internet ha avanzado inequívocamente hacia el protagonismo más absoluto de los usuarios. Desde la entrada de esta década, el denominado Internet 2.0 ha desplazado a todos aquellos enfoques, proyectos e iniciativas en los que el usuario no desempeña una papel activo y destacado. Desde esta perspectiva se echaba en falta una respuesta ambiciosa e imaginativa por parte de las Administraciones Públicas a la hora de traducir los nuevos planteamientos predominantes en Internet en relación con los usuarios.
Una minoría de los políticos iniciaba sus blogs casi llevados por la corriente predominante, pero sin comprender bien las implicaciones que para las propias Administraciones Públicas llevan consigo estas mismas tendencias. Desde muchos foros se vertían lamentaciones sobre el divorcio entre las Administraciones Públicas y las prácticas predominantes en el nuevo Internet.
Un intento de cambiar el estado de la cuestión es la red 060 (http://www.060.es/ ) cuyo objetivo es poner al alcance de los ciudadanos y empresas la totalidad de servicios electrónicos de todas las Administraciones. Algunos ciudadanos pueden comprobar que se puede poner una denuncia en línea ante la policía nacional a través de Internet, así como la posterior comprobación sobre el estado de tramitación de la denuncia y elegir la comisaría en la que se desea firmar para darle validez jurídica.
La iniciativa en sí misma ya supone un ejercicio extraordinariamente interesante a la hora de “auditar” lo que hacen y no hacen las administraciones, al igual que el “cómo se hace”. Un paso importante y útil para incentivar potenciales reingenierías de procesos, detectar carencias de servicios, mejoras potenciales en otros, etc., dentro de un marco actual en el que predomina la heterogeneidad en el desarrollo de los diferentes servicios electrónicos.
Es evidente que, en la actual fase de Internet, las Administraciones Públicas no pueden conformarse con “tener presencia en la red” “dar información” o “descargar formularios”. Internet debe desarrollar todo su potencial de servicio a favor de los ciudadanos, haciendo posible gestiones y trámites completos y permitiendo desarrollar los derechos ciudadanos, quejas, fallos en las calidades de los servicios prestados, e incluso, sus aspiraciones en estos temas. El denominado “feedback” de los usuarios podría ser, en el caso de las Administraciones Públicas, decisivo para la modernización y desarrollo de muchos servicios al ciudadano que ganarían en eficiencia, racionalidad y productividad.
De cumplirse estos cometidos por parte de las Administraciones Publicas es previsible que éstos tendrían un efecto ejemplarizante muy beneficioso para el desarrollo de la industria de Internet en España y en general para el desarrollo de la sociedad de la información en nuestro país.
Un recurso muy interesante para el logro de estos objetivos en la recientemente aprobada Ley de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos (LAECSP) que garantiza el derecho de todos los ciudadanos al acceso electrónico a los servicios públicos y obliga a éstas a disponer de la totalidad de sus servicios públicos accesibles por esta vía para, como muy tarde, finales de 2009.
Los primeros resultados de estas iniciativas han sido bastante positivos. Aparte del incremento de los servicios electrónicos de los diferentes departamentos ministeriales, la normativa está propiciando una mayor coordinación entre Ministerios y Administraciones. Un punto importante es esta nueva fase es la extensión del DNI electrónico y la universalización a la hora de realizar transacciones seguras en Internet para todos los ciudadanos españoles.
En definitiva, la metodología planteada por el Ministerio de Administraciones Públicas supone un avance en el actual marco europeo, carente de referentes claros a la hora de plantear modelos de actuación para los poderes públicos en el objetivo de acelerar el desarrollo de la sociedad de la información y los beneficios derivados del uso de Internet para los ciudadanos en sus relaciones con la Administración.
No obstante, hay todavía un déficit de información ciudadana a la hora de percibir estos cambios en de las Administraciones Públicas españolas. Quizás estas tengan recursos más que suficientes para llegar al ciudadano y todo sea una cuestión de tiempo. Sin embargo, no estaría de más que se emplearan los métodos que el propio Internet 2.0 ha probado con éxito. Al respecto las administraciones deberían propiciar la sindicación de información actualizada, hasta lograr que el resto de la red fuera un buen aliado a la hora de difundir información de dominio público que nos interesa todos.
En todo caso, por fin soplan vientos en dirección favorable. Ojalá que pronto vengan las lluvias y las cosechas. El modelo económico de este país lo requiere incluso mucho más de lo que los indicadores económicos al uso son capaces de mostrarnos.
Andrés Pedreño Muñoz
IEI
