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Políticas activas a favor del sector de la construcción
19 Abril 2009

Estas líneas son continuación de las que publicaba hace dos semanas en esta misma sección, con el título ¿Defunción del sector inmobiliario? Al concluir mi reflexión me autoemplazaba para sugerir algunas líneas de actuación.

Antes que nada debo confesar que me siento un poco extraño en este nuevo papel, tras muchos años defendiendo un modelo que fuera mucho menos dependiente del sector inmobiliario. Sin que haya renunciado ni mucho menos a apostar por el conocimiento como base para una economía más sólida y competitiva, insisto en que sería disparatado intentar obtener resultados relevantes a corto plazo ligados al conocimiento, máxime en una economía como la española, moldeada en exceso en los últimos años por el sector inmobiliario y con bastantes asignaturas pendientes para optar con éxito a sectores de futuro.

Soy muy consciente de las desventajas de asignar recursos financieros a sectores maduros y, especialmente dentro de estos, a empresas con deficiente gestión empresarial o probada falta de competitividad. No se trata en absoluto hacer políticas fáciles a modo de subvenciones encubiertas e indiscriminadas. Aunque a tenor de las bajas exigencias para ciertas inversiones públicas en los últimos años, no es de extrañar que muchas empresas se resistan a comprender un simple “no” por respuesta.

El Plan Horizonte 2020 de la Cámara de Comercio de Alicante recoge un amplio abanico de actuaciones con las que coincido plenamente. Están ligadas al desarrollo de la comercialización, la tecnología, la innovación… en el sector de la construcción. No voy a adelantarlas puesto que dentro de poco se presentará formalmente y se dará cuenta detallada de estas actuaciones.

Sí voy a insistir aquí en que el sector inmobiliario - construcción tienen un futuro relevante dentro y fuera de España. Lo importante es que se aproveche la crisis para “refundar” lo inmobiliario y constructivo en nuestro país. El modelo de los últimos años ha sido extraordinariamente “fácil”. Mano de obra abundante y barata propiciada por la inmigración, el empleo de tecnologías supermaduras y una demanda del tipo “me-quitan-las-viviendas-de-las-manos”.

Por referirme a algo, España es uno de los países europeos donde menos se aplican técnicas sencillas –pero muy productivas- como el Project Management o el Construction Management que fueron absolutamente revolucionarios en los setenta y ochenta en los Estados Unidos. Por otra parte, hoy, una comercialización online internacional de la primera vivienda que merezca tal nombre (especialmente con los excedentes que tenemos en el mercado español) brilla totalmente por su ausencia. Esto por citar cosas bastante simples.

Con conocimiento, alta tecnología, innovación incluso los prototipos de sectores más maduros pueden alcanzar los mayores niveles de competitividad y acceso al mercado. Los nórdicos lo han demostrado en un sector como el del mueble (el caso de Ikea). Y quizás, si dejamos de guiarnos por el catastrofismo de algunos economistas españoles, sería muy conveniente que España lo intentara con el ladrillo.

Mercado constructivo hay y habrá dentro y fuera de España. Pese a la “borrachera inmobiliaria”, creo que seguimos siendo la California europea -climatológicamente hablando- y también es de esperar que el Reino Unido y otros mercados compradores tradicionales salgan de sus crisis particulares. El coste de la financiación de la vivienda, también es de esperar que, una vez que los mercados financieros vayan recuperando su normalidad, siga siendo barato a tenor de las políticas antiinflacionistas con las que andan obsesionados nuestros Bancos centrales, incluso en coyunturas como esta.

Pero, aunque no pudiéramos seguir una senda expansiva como la de los últimos años –lo que no sería ni mucho menos recomendable-, sí tenemos la posibilidad de aprovechar nuestra capacidad constructiva en los mercados externos: desde Marruecos a China pasando por el este de Europa y dando una vuelta por Iberoamérica. Por tanto, no deberíamos tirar la toalla demasiado rápido…

Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional

  • Introducido en : General
  • Autor :articulos

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